Es una decisión... no una situación

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Después de pensar y repensar los posibles temas que podría manejar a lo largo de esta primera entrada, decidí que lo correcto era hacerle justicia a una palabra que, como muchas otras, ha perdido significado gracias a un mal uso de la misma.


Para muchos, ser independiente no tiene gran importancia, dirán que es sólo una palabra y aceptarán cualquier definición que se les ponga enfrente, pero para aquellos que viven bajo su luz (no sombra) no pueden evitar sentirse contrariados al ver que se usa sin ton ni son.

Por lo que invito a los lectores de este espacio a hacerse la siguiente pregunta:

Para ti ¿Qué es ser independiente?

Para aquel que sigue paso a paso las modas de los últimos años, rápidamente pensará en unos cuántos grupos “pioneros” del “género indie” y digo “pioneros” porque en realidad los artistas independientes y disqueras independientes han existido desde hace mucho tiempo sólo que ahora las herramientas para producir y darse a conocer están más a la mano y digo “género indie” porque la cuestión independiente poco (o más bien nada) tiene que ver con el tipo de música que interpretes.

No me malentiendan, no tengo nada en contra de ningún grupo que se dice tocar música “indie” al contrario, me parece interesante su propuesta; sin embargo, es triste que se haya comercializado ese estandarte que los verdaderos independientes están orgullosos de portar.

A los que en este momento se pregunten “Bueno y entonces ¿qué es lo que hace independiente a un grupo, artista o disquera?” estarán entrando en un camino obscuro y difícil donde nadie sale bien librado.

Me aventaré a decir algunos puntos claves que definen esta forma de creación. Echándome al ruedo, invito a todos ustedes a que den su opinión, si eres un artista independiente y consideras que no estoy en lo correcto, siéntete libre de expresarlo, al fin y al cabo, ésta es la razón por la que escribo esto.

Los recursos son tal vez el primer obstáculo con el que un artista independiente se enfrenta. En un mundo perfecto donde todos viviéramos del aire, los artistas independientes irían de un lugar a otro tocando y produciendo discos a diestra y siniestra sin preocuparse nunca de los resultados de las ventas de sus discos ni de sus presentaciones; no obstante, el músico tiene hambre y la comida se obtiene con dinero. Así que bajémonos de nuestras nubes y admitámoslo, el artista independiente debe obtener alguna ganancia de lo que hace, sino simplemente moriría y todos sus seguidores quedarían decepcionados.

Ahora bien, no estoy diciendo que debamos vendernos a costa de lo que sea, debemos saber gestionar los recursos con las instancias adecuadas y con las condiciones pertinentes. El artista debe saberse cuidar y entender cómo debe salir adelante, si es que quiere vivir de lo que le gusta. Por lo que el artista tiene la libertad de buscar financiamientos y seguir manteniéndose independiente.

Estos apoyos son de mucha importancia, pero como decía, hay que saber poner las condiciones. Una empresa que te censura, que te dice acerca de qué tienes que escribir, como a quién tienes que sonar o que tienes que cambiar tú estilo, tú imagen o tú música porque tienes que pegar, deja de ser patrocinio, apoyo o lo que sea, y ha pasado a ser tu patrón y tú has dejado de ser independiente, porque si hay algo que es intocable, inalterable, inamovible y todos los “in´s” que se les ocurra, es el producto artístico, en este caso, la música.

Hoy en día grabar un disco, producirlo y distribuirlo es un poco más sencillo que hace unas cuántas décadas. Esto le viene bien tanto a los artistas independiente como a las disqueras independientes, dos elementos importantes que deben trabajar juntos y que de un tiempo para acá han llevado a cabo proyectos que han salido adelante.

El camino de la independencia es difícil, pero más allá de todos los problemas y obstáculos con los que nos podamos encontrar, creo firmemente que ser independiente no es una situación, es una decisión, es decir, el artista es independiente no porque no le quede de otra, sino porque quiere serlo.

Sé que este tema da para mucho más y continuaré opinando acerca de él, pero por ahora es momento de terminar con esta primera entrada. Me gustaría pensar que ahora cada vez que alguno de ustedes escuchen a alguien decir que es independiente o “indie” piensen en todos los músicos que dejan la vida en cada presentación aún cuando muchas veces no puedan cobrar, que con sus propias manos arman cada uno de sus discos y que en cada una de sus canciones va un pedazo de sí mismos.

Saludos!

1 comentarios:

tOnYtO dijo...

Buen inicio de blog, excelente tema. En el mundo actual donde la música se encuentra en cierto sentido mas enfocada hacia la industria y no hacia el arte los músicos (los verdaderos músicos) a veces encuentran dificil lograr encontrar el estilo de vida que quisieran.

Saludos!